La nao San Juan y Canada como invitado de honor reviven un vínculo de cinco siglos en el Pasaia Itsas Festibala.

A falta de unas pocas semanas para la celebración del Pasaia Itsas Festibala, la organización continúa desvelando los principales hitos de su próxima edición: la presencia de la nao San Juan, que el público por fin tendrá la oportunidad de visitar, y la participación de Canada como cultura marítima invitada, permitirán redescubrir la relación forjada entre Euskadi y Canada a través del Atlántico desde hace más de cinco siglos.

Así, la cuarta edición del evento marítimo que se celebrará del 14 al 17 de mayo incluirá una programación específica dedicada a la cultura marítima del país invitado, con especial atención a los pueblos indígenas del actual territorio canadiense.

Pasaia Itsas Festibala contará con la participación de las Primeras Naciones, Inuit y las diferentes tradiciones marítimas del Atlántico de Canadá, permitiendo conocer de cerca la diversidad cultural de aquellos territorios.

Primeras Naciones – Atikamekw Nehirowisiwok
El pueblo Atikamekw Nehirowisiwok, originario de los bosques boreales de Quebec, mantiene una estrecha relación con la tierra y las vías fluviales. En el festival mostrarán la construcción de canoas de corteza de abedul, un saber ancestral clave para la movilidad y la vida cultural.

Inuit – Conocimiento marítimo del Ártico
La cultura inuit está profundamente ligada al mar y al hielo, esenciales para su identidad y supervivencia. La construcción de kayaks refleja un conocimiento técnico y adaptativo desarrollado en uno de los entornos más exigentes del planeta.

Canadá Atlántico – Tradiciones navales de Terranova y Labrador
Las costas de Terranova y Labrador han desarrollado tradiciones marítimas basadas en la pesca y la navegación. Sus embarcaciones de madera, adaptadas al mar abierto, conectan las históricas expediciones vascas con la vida marítima actual.

Las propuestas, que incluirán proyectos en torno a su patrimonio, gastronomía, música o artesanía, y pondrán en valor los vínculos históricos entre ambos territorios y el papel de los pueblos indígenas en esta relación. La organización irá desvelando en las próximas semanas los detalles de esta programación.

De Red Bay a Pasaia

Armada en el siglo XVI en los astilleros de Pasaia, la nao San Juan forma parte de la época dorada de Euskal Herria como potencia naval. Construido casi totalmente con madera de roble, pesaba 200 toneladas y medía 28 metros de eslora y 7,5 de manga. Fue uno de los buques balleneros que navegaban hasta Terranova y Labrador, donde los marinos vascos desarrollaban su actividad en contacto con las comunidades locales. Estos viajes comerciales dejaron una huella profunda en las costas canadienses, tanto en la arqueología como en la toponimia –aún hoy perviven numerosos nombres de origen vasco en el litoral canadiense– y en las relaciones culturales y comerciales con los pueblos indígenas. Las fuentes históricas evidencian también la intensidad de ese contacto, hasta el punto de que el euskera llegó a funcionar como lengua de intercambio con algunas comunidades.

El naufragio del San Juan en 1565 en Red Bay (Canada) marcó el inicio de una historia que siglos después sería clave para la arqueología marítima internacional. El hallazgo del pecio en 1978 –en increíble estado de conservación– gracias a las investigaciones de la historiadora Selma Huxley y las campañas de la agencia pública canadiense encargada del patrimonio natural y cultural (Parks Canada) permitió documentar con un nivel de detalle sin precedentes la construcción original del ballenero.

A partir de ese conocimiento, Albaola inició en 2014 en Pasaia la reconstrucción de la nao como réplica científica, recuperando técnicas, materiales y oficios tradicionales de la construcción naval vasca del Renacimiento. Una década después, el pasado mes de noviembre se celebró la botadura de la embarcación en un multitudinario acto en el puerto de Pasaia.

Actualmente, el proyecto continúa con trabajos de construcción en el agua para dotarlo de un equipamiento integral que incluye hasta 4 km de cabos, dos juegos de velas, anclas forjadas, chalupas balleneras, calderos de cobre, barricas y otros pertrechos.

Todos estos elementos se están construyendo en Albaola Itsas Kultur Faktoria, que durante el festival también tendrá sus puertas abiertas.

Durante la próxima edición del Pasaia Itsas Festibala el público podrá conocer de cerca la nao San Juan y acercarse tanto a la embarcación como al proceso de construcción que la acompaña, descubriendo cómo eran los grandes buques balleneros vascos del siglo XVI y comprendiendo la dimensión de aquellos viajes transoceánicos. Las entradas para la visita se pondrán a disposición del público próximamente.

El siguiente objetivo de la nao San Juan es navegar hasta Canada y regresar a Pasaia para ser un museo flotante capaz de transmitir a las actuales y futuras generaciones las grandes gestas de la navegación vasca.

Un festival abierto a la participación

Más allá de la nao San Juan y del cartel de grandes embarcaciones que ya ha dado a conocer la organización, del 14 al 17 de mayo la bahía de Pasaia volverá a llenarse de embarcaciones de pequeño y mediano formato, tanto tradicionales como clásicas, procedentes de asociaciones y particulares y que aportan al festival su carácter participativo y cercano, Con más de un centenar de barcos ya inscritos y el plazo aún abierto, todo apunta a que esta cuarta edición será la más numerosa hasta la fecha. Las embarcaciones interesadas tienen aún la posibilidad de sumarse al festival a través de la web oficial: www.pasaiaitsasfestibala.org